Si esto te pasa
Probaste campañas, no volvió nada, y las cortaste
Puede que la campaña no haya fallado. Puede que faltara el paso de antes.
Una campaña sólo puede capturar demanda que ya existe
Si hay gente buscando lo que vendés, el anuncio la encuentra. Si no la hay —o la hay, pero no con esas palabras— el anuncio no la inventa: sale a buscar a alguien que no está.
Y el tablero no distingue una cosa de la otra. Las dos se ven idénticas: plata gastada, nada que vuelva. Por eso la conclusión más común después de cortar es «no funciona», cuando muchas veces lo que no funcionaba era la palabra elegida.
Un caso que medimos
En un rubro que relevamos —mayoristas de peluquería— miramos las tres búsquedas principales del comprador en Google Argentina.
Cero anuncios. Nadie del rubro estaba pagando por ninguna de las tres.
La lectura fácil es «entonces acá no hay negocio». La lectura real era otra: los resultados sin pagar los ocupaban una farmacia, un sitio chileno y un hilo de Reddit. La demanda estaba. Lo que no había era nadie del rubro contestándola.
Medido en google.com.ar, sin sesión iniciada. La lista de quién ocupaba cada posición está en el relevamiento.
Antes de volver a prender algo
Conviene saber tres cosas que no se adivinan: qué se busca realmente en tu rubro, quién está contestando esas búsquedas hoy, y si lo que contestan deja lugar.
Si el lugar está ocupado, una campaña es cara y cuesta arriba. Si está vacío, la campaña ni siquiera es el primer movimiento.
Mirá el rubro antes de volver a gastar
Diez búsquedas reales, cinco competidores y qué deja libre cada uno. Siete días hábiles.
Ver qué incluye la radiografía
O escribime directo: WhatsApp · Lorenzo Beux, Buenos Aires.